La Plataforma de Acción por la Memoria de Aragón (PAMA) recuerda un año más la horrible fecha del 18 de julio de 1936.
El 18 de julio de 1936 comenzó el levantamiento militar contra el gobierno de la Segunda República. Aunque la sublevación se había iniciado el día anterior en parte del norte de África, fue el 18 de julio cuando se extendió por la península y dio comienzo a la Guerra de España.
El conflicto enfrentó durante casi tres años a quienes apoyaban a la República y a los militares sublevados, dirigidos por Francisco Franco. La guerra provocó una enorme pérdida de vidas, desplazamientos, exilio y una profunda fractura social que dejó huella durante generaciones.
Tras el final de la guerra, en 1939, se instauró la dictadura franquista, que se mantuvo hasta 1975. Durante este período se limitaron las libertades políticas y civiles, y miles de personas sufrieron represión, encarcelamiento o exilio.
Por ello, esta fecha debe ser presentada como motivo de denuncia, de memoria, de verdad y de reparación. Recordar lo sucedido no es una opción: es un deber democrático, una obligación moral y una exigencia histórica para honrar a quienes defendieron la libertad, la legalidad y los derechos de la ciudadanía frente al autoritarismo
Rechazamos con firmeza cualquier intento de blanquear, justificar o ensalzar el fascismo, la violencia política o la represión sistemática que siguió al golpe. La memoria democrática no es una cuestión del pasado, sino una responsabilidad presente que nos obliga a defender la verdad histórica, a señalar a los responsables y a impedir que el olvido se imponga sobre la justicia
También denunciamos los discursos que alimentan el odio, la intolerancia y la desinformación, así como cualquier retroceso en la defensa de las libertades fundamentales y de la igualdad entre todas las personas. Frente a quienes pretenden reescribir la historia o normalizar el autoritarismo, respondemos con memoria, con dignidad y con firmeza democrática En nuestra comunidad autónoma, con la derogación de la Ley de Memoria Democrática de Aragón, se ha asestado un golpe a la dignificación de las víctimas, a la recuperación de restos y a la difusión de los valores democráticos.
¡La Verdad, la Justicia y la Reparación todavía siguen siendo un anhelo por parte de familiares y memorialistas
